Ver índice de webs/blogs

Computer Emuzone : Stroper (Zigurat) Leer


Cuando uno se dispone a analizar los últimos trabajos publicados por Zigurat duda entre decantarse por la condescendencia o la objetividad. Condescendencia por ser tremendamente loable el hecho de publicar material para contentar a unos pocos usuarios que se resistían todavía a dar el paso a los 16 bits o el PC. Las expectativas económicas eran nulas o casi nulas, y se puede atisbar en ese acto un cierto amor a las máquinas que tanta gloria les dieran en el pasado reciente. Objetividad porque los últimos lanzamientos carecían de calidad, sobre todo si los comparamos con los títulos que en su momento les habían llevado a lo más alto. Un análisis debe prescindir, en la medida de lo posible, de los sentimientos y las circunstancias, para dar al lector la visión más clara de lo que se va a encontrar en caso de descargar el juego. Es difícil, porque todo influye en el resultado final de un programa, pero la realidad es que estos proyectos unipersonales y externos publicados por la compañía madrileña eran el claro reflejo de la derrota ante las circunstancias. Stroper no se salva de la quema, como tampoco lo hicieron Hammer-Head o Jump. Se trata de un simple arcade de plataformas, con un argumento surrealista y descuidado (parece escrito con desdén), probable proyecto de un joven programador que vio sus ilusiones colmadas con una publicación que no hubiese sido posible -de ese modo por lo menos- en años anteriores. Los gráficos son mediocres, y aunque en general logran el aprobado, la nave que aparece en el inicio del juego no podía dar una imagen más pobre de lo que nos espera después. Quién sabe si se trata de un homenaje a Freddy Hardest y su secuencia inicial, pero sin duda hubiese necesitado algo más de trabajo. No existe música, y el sonido es realmente escaso y poco satisfactorio. Una vez más, el juego parece inconcluso. En este momento ya me pregunto por qué mala suerte vieron la luz este y otros proyectos, y tuvo que quedarse en el tintero el magnífico The Prayer of the Warrior. El movimiento es correcto, sin destacar tampoco. Un scroll normalito anima el desarrollo, y poco más puede destacarse. Curioso es el hecho de que, cuando te tocas con un enemigo, pasas a caminar boca abajo. ¿Jugabilidad? ¿Adicción? Poquita, la verdad. Quizá es que tenía la esperanza de encontrarme algo mejor, pero lo cierto es que no creo que vuelva a jugar mucho. Lo dicho, un reflejo claro de la época en la que el juego apareció.